25 noviembre, 2014

Sainte Catherine

Aunque cada vez con menos arraigo, hoy se celebra en Francia el día de Santa Catalina (la de Alejandría, no la de Siena, que tiene otra fecha en el santoral). 



Esta mártir vírgen intentó convencer a los sabios de su época (allá por el siglo III dc)  de la existencia del Dios único de los cristianos; fue acosada por el emperador, que tras fracasar con sus intentos ordenó su suplicio y su muerte en una rueda con cuchillos. 

Catalina salió ilesa de la rueda, objeto al lado del cual se la suele representar pero acabó siendo decapitada (me gustaría escribir aquí algo pero el humor negro no es lo mío...) 

Además de servir de inspiración a los revolucionarios franceses con eso de la decapitación (vale, ya, salgo), su devoción aparece a partir de la Edad Media gracias a las cruzadas. 

El 25 de noviembre las jóvenes solteras de 25 años, llamadas catherinettes, solían honorar a la Santa y renovar su peinado o la peluca que coronaba las estatuas a la vez que le pedían un novio.  Con el tiempo pasaron a vestir ellas mismas un sombrero, verde (color esperanza) y amarillo (color de la sabiduría).



Hoy día poco queda de la tradición, que no tiene mucho sentido. ¿Cuántas chicas están casadas a los 25 años? Pero durante la jornada de hoy, toda aquella mujer que tenga 25 o más años puede ser llamada catherinette con la mejor (es algo anecdótico más) o la peor intención. 

Lo de los sombreros hay quien lo asume totalmente y puede hasta hacer la gracia disfrazándose con amigas, mientras que para la mayoría la "tradition est totalement démodée... "



19 noviembre, 2014

Luis Mariano

Así a bote pronto, lees Luis Mariano y ¿Piensas un cantante? ¿En un cantante vasco?
Confiesa que en todo caso harías un esfuero por imaginarte a algún sudamericano de voz melosa cantando rancheras o vallenato, qué sé yo.


Aunque Luis Mariano suele ser recordado en España como el partenaire de Carmen Sevilla en la canción Violetas Imperiales, la gran mayoría de los franceses sí que saben quién es, son capaces de entonar alguna de sus famosas melodías y han leído que este año se celebra el centenario de su nacimiento.
Luis Mariano, el tenor nacido en Irún que tuvo mucho éxito en los años 40 cantando opereta. Aunque falleció en el año 1970, sus canciones siguen siendo conocidas (La belle de Cadix, Rossignol de mes amours, Andalousie, Mexico...) . Esta última, que pertenece a la obra Le chanteur de Mexico  fue ya todo un éxito en su época y en el año 2006 se hizo un nuevo espectáculo en el Teatro de Châtelet.


Kitch* o kitsch es el único adjetivo que puede describir esta imagen... ja ja
 

La producción, llena de ritmo y color, no sé si por mediatizada o por calidad supuso todo un éxito y  asistí dando palmas y gritando México Méxiiiiicooooooo como si me fuera la vida en ello.

La versión de Luis Mariano, con la letra en francés


La versión de 2006




Rossy de Palma, hecha toda una diva para la ocasión también llevaba la voz cantante en este espectáculo...La prueba en imágenes




*Kitch o kitsch: mal gusto asumido. Algo kitsch suele gustar mucho a algunos y resultar horrible para otros. Los ejemplos son multitud... El franchute suele tildar muchas de las cosas que me gustan de kitsch y a mí me da lo mismo, para gustos hay colores... 






16 noviembre, 2014

Gracias a los agüelos

Hace semanas que tenía que haber escrito este post, en el que pienso desde hace tiempo, el mismo en el que hemos podido contar con la ayuda de los agüelos. Mi madre llego a Niza allá por el mes de abril, mi padre poco tiempo después y  nos separamos apenas unos pocos días en junio antes de establecer en el pueblo el cuartel general durante el verano; el primer verano de sus vidas, quizás el más preciado de la mía. Con mi familia alrededor, con la libertad que supone pasar la baja por maternidad en plena temporada estival, sintiéndome de vacaciones prolongadas.
Así fueron mis semanas en el pueblo, un estado de felicidad plena, eso sí, consciente, porque será algo que no creo se pueda volver a repetir.

La expatriación que vivo nos imponía a mí y a mis hijas la lejanía de la tribu/familia pero eso era sin contar con la voluntad sin fallo de mis padres, guardianes de ese estado de felicidad y facilidad. Además de deberles la vida ahora mi deuda con ellos se extiende más allá de lo normalmente imaginable. El franchute está de acuerdo conmigo, sin mis padres, no sé cómo habríamos vivido estos meses. 

Ahora estamos solos, sin miedos porque aunque temíamos que llegara el momento, sabíamos que el paréntesis se tendría que cerrar, que la comodidad de contar con ellos no sería extensible hasta el infinito.  Las fotos y las llamadas por teléfono saben a poco cuando se conoce la dicha que nos procuran las voces, los gritos y los besos sonoros que podríamos tener en España. Alli esperamos poder viajar a menudo, a la vez que construimos aquí un nido en el que poder recibir a nuestra gente.

Qué fácil fue tener 20 años, salir a estudiar fuera, integrarme en otra sociedad y volcarme en una nueva lengua. Qué duro es 14 años después saber que en esa otra sociedad ahora tengo que criar a dos bebés, no voy a decir sola porque tienen un padre, que sabe todo lo que le necesitamos y lo asume, pero que no dispone de todo el tiempo que le gustaría.

En ese punto estamos, un día a día con dos hijas hispano-francesas, intentando transmitirles todo el cariño en español que puedo. Affaire à suivre…


                           

                           

                           

             










27 agosto, 2014

Diferencias y más

Tener dos mellizas, dos hermanas tan distintas físicamente, está resultando ser un perfecto ejercicio de tolerancia. 

Es normal que cuando alguien tiene un hijo le parezca lo más bonito del mundo, pero cuando se tienen dos, tan distintas, ya no puede haber un superlativo exclusivo y excluyente. Mis gallifantas me van a hacer mejor persona, lo presiento, me van a demostrar que las cosas se pueden hacer de dos maneras (o de 2000) y que todas pueden ser buenas, excelentes. 

Cada una tiene su manera de ser y yo que soy bastante bruta y que quiero hacerlo todo a mi manera ahora me hago flexible y me adapto a la una y a la otra, porque cada una tiene necesidades distintas. 



María: mi niña grande, 3 meses y medio, va para 4. Ha sido y sigue siendo la más grande, casi 700 gramos más.

Rostro pequeño y dulce, muy agradecida, con poquito que le digas sonríe arrugando la naricilla. Desde hace unos días llega también hasta la carcajada.

Poco fotogénica, en cuanto le acerco el móvil o el ipad se queda mirando de forma interrogativa.
Tiene los como dos aceitunas; de color indefinido, a veces tiran para el verde, a veces para el gris, siguen siendo una incógnita.

Mucho pelo, (hecho que ya anunciaban hasta las ecografías); morena, como el padre. Ya sólo por eso creo que la gente dice que se parece a él pero yo veo algunas fotos mías de bebé y nos encuentro parecido. Todo se andará...
Cuando tiene sueño se toca el pelo y con  un ratín de brazos y carantoñas se duerme feliz.

Le encanta mirarse las manos y contarse los dedos, el pulgar lo pasa entre el índice y el mayor y se lo chuperretea hasta arrugarlo.

Empieza a hacer un montón de gorgojeos, queriendo iniciar un diálogo que sólo ella entiende pero que nos hace feliz a ambas.

Si le acerco a Carmen la mira mucho, es más consciente de su hermana que ésta de ella. 






Carmen, mi niña chiquitita, 3 meses y medio, va para 4. Está ya casi igual de larga que María pero o por estar siempre más encogida o por abultar menos, parece mucho más pequeña.

De rostro y frente más grande, con el gesto más adusto dice mi padre. Observa mucho antes de lanzar una sonrisa, claro que cuando lo hace lo ilumina todo. De ojos azules y pelo escaso, dicen que va para rubia, pero no lo veo tan claro. Aunque no se parece a mí sí es cierto que se tira un aire a mi madre y a mi hermano, a lo mejor cambia, todo se andará. 

Muy curiosa, le gustan el jaleo, los brazos y reacciona mucho con la música. Dicen que va a ser la española... 
Cuando le da por patalear es una máquina, parece que está subiendo el Tourmalet. 

Le encanta quedarse desnuda y estirarse, se levanta los vestidos o camisetas y se los lleva a la boca dejándose la tripa al aire, va para striper (OMG!) 

Se le ponen los ojos rojos cuando está cansada y sólo entonces consiente dormirse. No le gusta estar sola... Aguanta por ejemplo mucho más tiempo dormida si está cerca de alguien. 
Ahora no hace caso de María pero no podrá pasarse de ella... 





Yo no me puedo pasar de ninguna, los días (y las noches) se hacen largos, pero el tiempo va pasando rápidamente y temo que se me olviden todos estos detalles que las hacen únicas. 






20 agosto, 2014

Un puñado de amor

Ya llevamos casi dos meses en el pueblo. Esta etapa, este segundo verano de COU  como dice una amiga (salvando las distancias y las diferencias ;) rodeada de la familia y alimentando a las dos más pequeñas, se está pasando sin mayores sobresaltos, un lujo. 
Además de la tranquilidad de casa también nos atrevimos a irnos hasta Lisboa con ellas. Allí cumplieron su tercer mes, afianzando con ello su condición de europeas donde las haya. 

Me gustaría meterme en el blog más a menudo, a veces me acuerdo de algo que me gustaría plasmar aquí pero no encuentro el momento o la energía para ello. 

Una de esas cosillas sin importancia y con diferencias a un lado y otro de los Pirineos es la palabra "michelín".


El castellano la RAE recoge el término como ese pliegue de carne que se forma en alguna parte del cuerpo humano. Tiene su origen en el muñeco de la marca de neumáticos Michelin, "entreprise fleuron" basada en Clermont-Ferrand y que dio trabajo a miles de emigrantes españoles y portugueses en la segunda mitad del siglo XX.  



Michelin se anunciaba con una figura a base de neumáticos y así lo sigue haciendo. En francés sin embargo, a este muñeco se le llama Bibendum y a los michelines por exceso de grasa no se les llama así... Tienen una palabra mucho más soft... "poignées d'amour" puñados de amor, una descripción sin duda mucho más positiva. 

Mis gallifantas al no ser grandes comedoras no tienen esas poignées d'amour tan resultonas en los bebés, cada toma, cada biberón son un cálculo de ml... Pero con o sin michelines las queremos a puñaos, españoles y franceses. 

À bientôt!